Veo colarse por entre los robustos conacastes
una pestañita de la alborosa luna
que viendo tu cabello como la noche, en el se acuna
y te baña con luceros y estrellas celestes...
Mis manos inquietas en tu noche juegan
y me facina tu mirar
sentir tu aliento con la noche fundida
pues hay mucho mas fuego y mi frio mitigan.
Va terminando la noche y te vas con ella
quedando vacios mis brazos anhelantes
de tu cuerpo de niña de poetas inspirante
veo al cielo...beso y abrazo una estrella.
Que timida desde arriba me mira
será que celosa esta, cuando te doy mi amor
bajo el toldo celeste ya sin fulgor
entre esmeraldas vivas e inquisidoras
de esos robustos conacastes...
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