Una brisa corria impetuosa
aquella tarde fria
y en las nubes salpicadas de colores, habia
una mirada perdida, llorosa...
Una piel fresca, una piel suave y blanca
como la paz del alma sin penas
afloraban mis ancias
por palpar el albor de tu piel blanca
Trémulo, ya no era yo, si no, sueños y fantasías
que locas, buscaban tu tierna mirada
y fué así que pude recoger y ver toda tu aura
y furon sonrisas...
El frío recorrió mi cuerpo y fué temor
de nunca mas poder contemplarte
y así sin palabras pude decirte
que eres cielo, luna, mar y sol...
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