Nuestra mente es como un infinito mar
con miles de tenues oleadas
que mueren besando las playas
bajo un sol que abraza la mar...
Mi mente es otro mar
donde sus ondas son mis recuerdos
que mueren en las playas del tiempo
donde solo se vive del soñar...
El sol poniente es mi castigo
pues veo su dolor y lo comparo al mio
pues en cada arrebol, veo mil besos que no son mios
si no para el mar que los guarda con sigo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario